1. ¿Justicia?
Empezaremos
nuestra disertación sobre la justicia desde la filosofía del derecho. Uno de
los contenidos fundamentales de la misma es la teoría de la justicia o
axiología jurídica, que nos ayuda a contestar ¿qué es el derecho o cómo debe
ser el derecho? Si contestamos que debe ser justo entonces hallamos la relación
entre el derecho y justicia, es decir, que la justicia será un valor esencial
al derecho.
Así en las
diversas manifestaciones del derecho como fenómeno social, cultural e histórico
regularmente encontramos la idea de justicia en contraposición a la idea del
derecho como poder o fuerza... pero ¿Qué entendemos por justicia?
Pretender un
concepto de justicia es un esfuerzo tal vez titánico. Nuestro intento empezará
en el inicio mismo de la filosofía y del pensamiento occidental. La primera
alusión al término de justicia se encuentra en el poema alegórico de Parménides
Sobre la naturaleza; donde narra un
viaje al conocimiento guiado por las diosas: Dike y Themis, diosas
concebidas como potencias de lo justo.
“Bienvenido seas, tú, que llegas a nuestra
mansión con los caballos que te traen; pues no es un hado infausto el que te
movió a recorrer este camino-bien alejado por cierto de la ruta trillada por los
hombres-, sino la ley divina (Themis) y la justicia (Dike)"[1]
Temis según
los escritos homéricos, viene a significar la ley divina o moral, el destino
mismo impuesto por la voluntad de los dioses; sería así el equivalente del latino
fas, por oposición a nomos, la ley humana establecida por el
uso, lex o ius en la denominación adoptada luego por los romanos. Posteriormente
un juez era quien emitía themistes
(sentencias).Para nuestra sorpresa la justicia es anterior a la idea del
derecho. Justicia que
corresponde al orden que el hombre necesita para poder vivir en sociedad, es
decir, que al orden podemos atribuirle el adjetivo de justo.
Continua el
poema de Parménides, la justicia nos revela cómo podemos llegar al
conocimiento, la vía de la doxa o de la
opinión es errónea, es necesario seguir la vía de la Aletheia, en otras palabras de la razón.
Ahora bien
si hacemos un gran salto en el tiempo hasta la postura de H. Kelsen que
considera que la justicia no puede ser objeto de conocimiento científico,
puesto que es un ideal irracional o para Alf Roos sólo una expresión emocional.
Tropezaremos con la advertencia de Parménides, puesto que si la única manera de
conocer algo verdaderamente es por la vía racional, entonces no conoceremos a
la justicia.
Entonces se
dice comúnmente que la justicia es subjetiva y depende de... ¿de qué? Sí es así,
para cada quien diferente no podríamos llegar a un acuerdo y la certeza se
aleja de nuestros ideales dentro del derecho.
Si bien no
podemos concebir una única idea de justicia coincidimos con E. Fernandéz en que
la justicia no es un postulado absoluto pero sin embargo el cual la filosofía
del derecho no puede renunciar a tratar racionalmente.
La reflexión
final sonará contradictoria podemos o no podemos concebir a la justicia pero
ese es el objetivo de estas líneas: no es hacer una historia de las
concepciones de la justicia, o profundizar en el problema de su conocimiento
sino simplemente señalar como hemos dado vueltas en torno a la idea de justicia
o que nos hallamos hablamos de lo mismo. Tanto que el pensamiento de Parménides
recuerda a Kelsen la imposibilidad de concebir racionalmente a la justicia. Sólo un ideal que guía nuestros pasos.
[1]”. PARMÉNIDES, HERÁCLITO, Fragmentos, trad. Miguez, José Antonio, ed. Orbis, Barcelona, España, 1983.